Puerto Rico entre siglos: Historiografía y cultura

junio 17, 2010

“Carta a Irma” (1939): Anticomunismo y Nuevo Trato


Partido Nacionalista de Puerto Rico. Documentos. Carta de José Monserrate Toro Nazario a Irma Solá, 31 de mayo de 1939. Epigrafía, transcripción y edición del Dr. Rafael Andrés Escribano. CPR 324.27295 T686c. Colección Puertorriqueña. Universidad de Puerto Rico: pág. 35-38

Fragmento 6:  Fanatismo anticomunista

Después de todo, creo que ha sido providencial que nos reuniéramos en el patio que comparte el doctor Lanauze con Pepín Castro.

La carta de Cuba apela al testimonio privado de Earl Browder, presidente (sic) del Partido comunista de Estados Unidos.

Por lo que puede hacer al caso, la posición de Browder es la siguiente:

(1) Está abiertamente por la completa independencia de Puerto Rico.

(2) Tiene, como finalidad, una reorganización genuinamente socialista de la sociedad, como la más elevada forma de la democracia.

(3) Cree que la mayoría del pueblo portorriqueño todavía no se ha puesto de acuerdo respecto del camino hacia la consecución de estos fines.

(4) A pesar de estas diferencias, Browder está dispuesto, mientras tanto, a secundar una acción de mejoramiento y la gestión de mayores derechos democráticos.

Esta es, en síntesis, la posición del Partido comunista de Estados Unidos. Esta, es, en síntesis, la posición del Partido comunista de Puerto Rico. Esta es, en síntesis, la posición de la Tercera Internacional.

Earl Browder (PC de EU)

A pesar del anticomunismo nacionalista, el Partido comunista de Estados Unidos es el único que en ese país tiene la independencia de Puerto Rico en su programa. El Partido socialista de Estados Unidos la tuvo hasta hace poco. Víctima del trotskismo, la ha dejado en suspenso: la ha abolido. Norman Thomas, el exministro protestante que preside el Partido socialista de Estados Unidos, ha hecho declaraciones recientemente, las cuales virtualmente favorecen la perpetuación de la colonia. En la tierra cumbre del eufemismo, Thomas se ha manifestado a favor de una autonomía que no corresponde al concepto clásico del vocablo, sino a la acepción yanqui del mismo.

Por lo que pueda hacer al caso, el programa del Partido comunista de Puerto Rico dice específicamente:

“8. f. –Seguir conjuntamente la lucha por absolutas libertades civiles; por la libertad de todos los presos políticos; por el derecho de organización, huelga y libertad de palabra en todos los sitios de la isla, incluyendo las colonias azucareras.”

No olvide, Irma, que me refiero a un programa aprobado varios años después del celebérrimo tratado de Rusia.

Más adelante:

Pasquín del PC de EU (1940)

“11… la acción unida en la campaña por la liberación de los presos políticos…”

El artículo 8 del referido programa constituye un llamamiento al Partido nacionalista, entre otros, para la constitución de un Frente democrático.

Otra parte dice:

“8.h… porque se use nuestro idioma vernáculo como vehículo de enseñanza.”

El artículo 13 dice en parte:

“La sección reaccionaria del gobierno de Winship, en abierta violación de la política de buen vecino,  no lleva a cabo el programa progresista de Roosevelt. En vez de eso, este gobernante reaccionario militariza la policía, ataca al pueblo usando la fuerza y la violencia, permite la organización en territorio portorriqueño de agrupaciones fascistas extranjeras, como la Falange española, y de hecho reconoce el agente de Franco en lugar del representante legítimo del Gobierno republicano español. La reacción en Puerto Rico, así como en Estados Unidos, respalda y se alía al fascismo alemán, italiano y español.”

El fanatismo anticomunista de la esposa de Albizu Campos llega al extremo de describir al Partido comunista como una unidad, “con asiento en Rusia.”

Monseñor (Fulton J.) Sheen (1895-1979), autoridad anticomunista, tiene que confesar que son de Browder las palabras siguientes: “El Partido comunista /de Estados Unidos/ no recibe órdenes de Moscú.”

Norman Thomas (PS de EU)

Tengo a la vista un informe confidencial del Partido comunista de Harlem, informe al cual tendré ocasión de referirme más adelante. Por ahora entresaco lo siguiente:

“¿Es la independencia una controversia inmediata para Puerto Rico? Esto será resuelto por nuestro partido fraternal en Puerto Rico, sobre la base de las condiciones en la isla. Nosotros /los comunistas de Estados Unidos/ no estamos aquí /en Estados Unidos/ para decidir por ellos /los comunistas de Puerto Rico/. Todo lo que podemos decir es que como comunistas estamos por la liberación de todos los oprimidos. Si estuviéramos en el poder en Estados Unidos, Puerto Rico sería libertado inmediatamente, pero mientras esté en el poder en este país /Estados Unidos/ un gobierno burgués, respaldaremos las aspiraciones democráticas y los deseos del pueblo de Puerto Rico.

“Nosotros los comunistas estamos por la autodeterminación de todos los países oprimidos. Estamos por la completa y absoluta independencia de Puerto Rico, pero al levantar una controversia semejante, queremos aclarar que también estamos interesados en el bienestar económico y social de los portorriqueños. También nos preocupan otros que son partidarios de la opresión nacional, que día tras día, en ese país /Puerto Rico/ levantan el problema de la autodeterminación, no porque les importe un comino el pueblo de Puerto Rico, sino porque su único interés es entorpecer la administración del Nuevo Trato, atacando la política del Buen Vecino, para crear la confusión, la desconfianza y la desunión, en beneficio de los belicosos fascistas.

“Cuando se examina la situación internacional, se descubre que el peligro contemporáneo es el fascismo. Porque estamos por la verdadera y absoluta liberación de todas las naciones oprimidas, queremos acabar con el fascismo. El pueblo de Puerto Rico también está preocupado con el peligro del fascismo. Cómo pelear contra el fascismo y cuánto puede contribuir el país /Puerto Rico/ en la lucha, sin abandonar la lucha por la emancipación nacional, o más bien como parte de esta lucha –ese es el problema de Puerto Rico.

“Levantar a estas alturas el lema de que un Puerto Rico libre podría ser invadido por Hitler o Mussolini, es no ser realista.

“No es imposible que Puerto Rico, como cualquier otro país del continente, no pueda ser agarrado por una potencia, pero la realidad demuestra que no podría ocurrir ahora, cuando casi todo el nuevo mundo respalda la firme actitud asumida por Roosevelt. Levantar semejante cuestión ahora es detener la organización y el progreso de las fuerzas de la liberación nacional de la isla.

“El verdadero peligro del fascismo en Puerto Rico es interior –es el gobernador Winship, a menos que Winship y toda su administración no sea borrada del mapa insular. Las sesenta familias del capitalismo financiero de Wall Street, están representadas en Puerto Rico por los latifundios azucareros, por el gobernador Winship, ahijado de Tydings, y sus satélites.

En la lucha contra el fascismo, ¿dónde encontramos a Winship? Al lado de Wall Street, de Hoover, de Chamberlain, Daladier, Hitler, Mussolini –contra el Nuevo Trato de Roosevelt. Para luchar contra el fascismo en Puerto Rico, tenemos que luchar por la destitución del reaccionario gobernador de la isla.”  Executive Report of the Assembly Council, 30 de abril de 1939.

¿Es ése un partido con asiendo en Moscú?

Comentario:

Para demostrar lo inapropiado de una política anticocomunista en el Partido Nacionalista de Puerto Rico, Toro Nazario resume las posturas públicas de Earl Browder (1891-1973), Secretario General del Partido Comunista de Estados Unidos entre 1934 y 1945 en cuatro puntos:

  • Favorece la independencia de Puerto Rico
  • Favorece el socialismo con el mayor grado de democracia para Puerto Rico: no comparte el autoritarismo del bolchevismo ruso y el estalinismo
  • Reconoce que los puertorriqueños no se han puesto de acuerdo con respecto a cómo conseguir esos fines: no ha madurado un Frente Popular amplio por lo que no reconoce legitimidad al PPD fundado en 1938
  • Favorece medidas democráticas para la colonia en lo que se ponen de acuerdo: no se opone al Nuevo Trato como recurso para paliar la crisis

El Partido Nacionalista, añade, podía contar con el Partido Comunista de Puerto Rico como colaborador en los dos frentes más importantes a la altura de 1939:

  • La campaña de liberación de los presos políticos del 1936
  • La campaña de defensa del uso del vernáculo como vehículo de la enseñanza

Sus argumentos sirven para poner en duda la eficacia del “grupo ortodoxo” y la afirmación de la tendencia anticomunista en las figuras del “tres jotas”, Laura Meneses y sus acólitos. También llama la atención sobre el hecho de que esa organización no depende del Partido Comunista de Estados Unidos a la hora de diseñar sus tácticas de lucha. Esa autonomía ideológica de comunismo local se ajustaba teóricamente a la política soviética que partía de la premisa de que los militantes más preparados para determinar la ruta de la praxis eran los que estaban directamente relacionados con el escenario de lucha.

De inmediato, Toro Nazario contrasta esas posturas con las adoptadas por el moderado Partido Socialista de Estados Unidos que en aquel entonces estaba bajo la dirección de Norman G. Thomas (1884-1968), candidato presidencial en los comicios de 1928, 1932  y 1936, y favorecedor de  “la perpetuación de la colonia” en el país en la forma de un régimen autonómico en el cual parece preverse la lógica del PPD que ya tomaba en consideración la táctica de posponer la independencia en el marco del escenario de beligerancia que rodearía las elecciones de 1940. El abandono del apoyo a la independencia por los socialistas lo achaca Toro Nazario al trotskismo que domina al nacionalismo. Los socialistas no toleran la violencia nacionalista. Comunistas y socialistas estadounidenses diferían no solo respecto a la política a seguir con la colonia. Las relaciones de los socialistas con la Unión Soviética y el régimen de Stalin eran mucho más distantes que las de los comunistas, organización que había afirmado públicamente en varias ocasiones  que no tenía conexiones con Moscú. En ese sentido el anticomunismo del “grupo ortodoxo” resulta incomprensible para el autor de la “Carta…”

Una vez establecida esa pauta el autor, sin ser comunista, llama la atención sobre la disposición del Partido Comunista de Puerto Rico a colaborar con la causa del nacionalismo en áreas sensitivas como la lucha por la democracia, la defensa de los presos políticos y de la lengua vernácula y la resistencia a la dictadura fascista del gobernador Winship. El área en la que no convergían era, como se sabe,  en el juicio en cuanto al Nuevo Trato y sus efectos político sociales en los puertorriqueños.  Las críticas de comunistas como el Dr. Lanauze Rolón al incumplimiento de la aplicación de las políticas de los programas novotratistas en la isla, si bien eran compartidas por un segmento de obreros radicales que militaban en el Partido Socialista local y en la Federación Libre de Trabajadores desde antes de 1938, no convencían a los nacionalistas quienes en numerosas ocasiones tildaron al novotratismo de ser una limosna infamante y un insulto al honor de la nación. Por ello, a pesar de las coincidencias, las posibilidades de fundar un “Frente democrático”  que incluyera a comunistas y nacionalistas, fueron pocas.

El extracto del “informe confidencial del Partido comunista de Harlem” del 30 de abril de 1939, detalla las posturas de los comunistas continentales respecto a Puerto Rico.

  • La lucha por la autodeterminación no debía ser impedimento para que se aceptaran los beneficios del Nuevo Trato, la primera no excluía a la segunda.
  • El enemigo de aquel momento era el fascismo aunque no se debía usar el fantasma de su amenaza con el propósito de frenar la voluntad independentista local. La idea de que Puerto Rico debía posponer la independencia para evitar caer en manos de Alemania o Italia era infundada, igual que la idea típica de la Guerra Fría (1947-1989) de que si el país se separaba de Estados Unidos caería en manos de los comunistas
  • El fascismo en Puerto Rico estaba representado por el gobernador Winship y una elite capitalista local asociada al republicanismo, el estadoísmo y a las fuerzas de la falange española.

La defensa del comunismo y el apoyo al Nuevo Trato, no debían ser consideradas posturas contradictorias. Me parece que el rechazo al Nuevo Trato por parte de los nacionalistas tiene que comprenderse en el contexto de una situación local; un segmento del independentismo liberal y moderado se estaba aprovechando del reparto de ayudas  para hacer capital político: me refiero a  Luis Muñoz Marín (1898-1980) y su gente. Es probable que el nacionalismo antinovotratista los estuviese percibiendo como aliados del colonialismo y adversarios de la independencia más que como un potencial aliado político. Lo cierto es que la postura antinovotratista distanciaba a los nacionalistas lejos del pueblo común y los acercaba filosóficamente a los republicanos y los fascistas que compartían esa oposición en virtud de su defensa del libre mercado y la libre competencia. La afinidad entre ambos en el asunto de su oposición al Estado Interventor no miraba hacia la cuestión del estatus.

  • Mario R. Cancel-Sepúlveda
  • Historiador y escritor

1 comentario »

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