Puerto Rico entre siglos: Historiografía y cultura

agosto 22, 2013

¿Qué es Historiografía puertorriqueña?


  • Mario R. Cancel Sepúlveda
  • Catedrático de Historia y escritor

La Historiografía Puertorriqueña se ocupa del estudio del conjunto de las fuentes primarias y secundarias sobre Puerto Rico.  Una definición convencional de su objeto de estudio sería el siguiente. Las fuentes primarias son aquellas que no tienen antecedente, tales como los manuscritos ubicados en archivos privados o públicos, o los textos fundacionales que inician una discusión sobre un tema. Las fuentes secundarias son aquellas que se apoyan en las primarias, las interpretan y valoran.

El conjunto representa una “biblioteca imaginaria colectiva” que hipotéticamente abarca la producción historiográfica sobre Puerto Rico escrita por puertorriqueños o extranjeros. Siempre hay que tener en cuenta que no existe una fuente pura o inocente y que todas están mediadas por las circunstancias en que fueron producidas. Los preceptos que anteceden solo se presumen para los fines de una discusión introductoria al tema.

El estudio de la Historiografía puertorriqueña permite dos cosas. Por un lado, determinar la imagen de Puerto Rico elaborada por los puertorriqueños; por el otro, determinar la imagen de Puerto Rico elaborada por los extranjeros. En el proceso el especialista estará en posición de establecer las convergencias y divergencias entre ambos extremos. Estudiar la Historiografía Puertorriqueña es una inquisición sobre la evolución de la Identidad Puertorriqueña  a través de sus textos históricos. La discusión que sigue es una guía para la comprensión de la Historiografía Puertorriqueña hasta el siglo 19.

Textos históricos: definición

El concepto “textos históricos” es abarcador e inclusivo. Incluye, sin duda, los textos de historia, política, asuntos jurídicos y administrativos sobre Puerto Rico redactado durante sus cinco siglos de historia bajo el reino de España y Estados Unidos. Pero involucra discursos y productos textuales procedentes de las más diversas disciplinas desde la teología y la religión, hasta la filosofía, la literatura y las disciplinas humanísticas. Desde el siglo 18 en particular, también incluye textos procedentes de las emergentes ciencias sociales. La clave para comprender  un “texto histórico” no es si el mismo ha sido producido por un “historiador” sino la lectura que le demos al mismo: la información histórica puede ser apoyarse en cualquier tipo de texto.

Historiografía puertorriqueña: categorías

Las categorías que propongo se apoyan en varios criterios. El más importante de ellos es la nacionalidad del emisor del discurso y su relación con el concepto de lo puertorriqueño. Se apoya en la relación entre el Yo Colectivo y el Otro para des ese modo, evaluar el desarrollo de la autoimagen del Yo Colectivo, en contraste con la imagen que el Otro desarrolla de nosotros.

pasado-presente-futuro2La primera categoría recoge los textos escritos por los conquistadores y otros oficiales del Reino de España y sus asociados, redactados durante los siglos 16 al 19. Corresponden al periodo formativo de la Identidad Puertorriqueña e incluye una variedad de textos españoles cuyos modelos más conocidos son: las Crónicas, las Cartas y Relaciones, entre otros. Se trata de  textos eminentemente narrativos que informaban sobre la situación de la colonia a las autoridades. En la categoría también se encuentras las  Memorias e Informes de los Gobernadores y el Episcopado, a veces redactados por ellos y otras bajo su dirección. La finalidad de aquellos textos era práctica e informativa: aspiraban ofrecerle al  Reino de España una imagen de sus posesiones y las potenciales fuentes de riqueza para, sobre esa base, establecer políticas concretas o correctivas  en beneficio de la Corona Española. Eran  documentos administrativos que contenían datos estadísticos más o menos confiables. Su utilidad para el historiador es enorme. Para el historiador positivista crítico, ofrecen la oportunidad de conocer numerosos detalles del proceso colonial. Para el historiador cultural, ofrecen un material invaluable a la hora de estudiar la mentalidad de los conquistadores y le informan sobre la opinión que tenían las elites de poder sobre los grupos conquistados

La segunda Categoría incluye los textos escritos por autores insulares, criollos o puertorriqueños desde el siglo 16 al 19. Lo cierto es que la presencia de autores de este origen fue una rareza en el periodo que va del siglo 16 al 18.  Su presencia fue más común durante el siglo 19, en especial desde la década de  1850 en adelante. La dialéctica entre el Yo y el Otro dominaba la escritura en el camino hacia la afirmación de una Identidad. El “insular” era el habitante de las islas por oposición al “peninsular”. El “criollo” era el hijo español nacido en las colonias por oposición al “español” puro. Ambos conceptos equivalían al “indiano” o al habitante de la Indias y su codificación subrayaba la devaluación y el desprecio que el peninsular sentía ante ellos. Nacer en Indias lo devaluaba y eran considerados españoles de segundo grado a pesar de que compartían valores etnoculturales. Esa situación fue crucial para el desarrollo de una  Identidad Puertorriqueña. En Puerto Rico no hay Crónicas criollas, pero existen existen Cartas, Relaciones, Memorias e Informes escritos por insulares y criollos al servicio del Reino de España durante los siglos 16 al 18. Tenían una finalidad informativa pero,  muchos lectores del siglo 19 y el 20, encontraron en ello un “tono” distinto que parecía  ofrecer una “representación alternativa” de la vida colonial. Los autores puertorriqueños del siglo 19 y 20 usaron aquellos textos para justificar  proyectos políticos y culturales modernizadores antiespañoles o para afirmar el nacionalismo puertorriqueño por lo que, a su función informativa, se añadió su valor formativo.

La tercera categoría son los textos escritos por extranjeros no españoles desde el siglo 16 al 19. Incluye Crónicas Europeas,  Cartas y Relaciones y Memorias e Informes, redactadas al servicio del Imperio Español o de sus competidores: Reino de Francia, Reino de Holanda o Gran Bretaña.  Hay también una diversidad de obras de autores italianos, irlandeses, daneses, alemanes, cubanos y estadounidenses. Su finalidad era informativa y en muchas ocasiones trataban de llamar la atención sobre el potencial del territorio por lo que se constituían en una crítica a la administración colonial española. Algunos incluso, hacían propuestas sobre cómo explotar eficazmente al país. La impresión que deja este conjunto de textos es que el Reino de España no aprovechaba a Puerto Rico y que su pobreza se podía explicar sobre la base de ese argumento. Informal al historiador sobre la intimidad de la geopolítica y las relaciones diplomáticas de su tiempo y cómo ello apoyada y alimentaba un discurso cultural antiespañol. Es la parte menos conocida de la Historiografía Puertorriqueña, aunque varios proyectos para su revisión han madurado desde 1990 al presente.

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