Puerto Rico entre siglos: Historiografía y cultura

marzo 27, 2010

Reflexiones: Albizu Campos y el Nacionalismo


Los siguientes textos son los comentarios de una selección de estudiantes en torno a las lecturas de Juan Manuel Carrión, “Etnia, raza y la nacionalidad puertorriqueña” ; y Juan Duchesne Winter  “Metafísica narrativa de la nación albizuista” publicados en el volumen  Carrión, J. M., Gracia Ruiz, T. C., & Rodríguez Fraticelli, C. (1993). La nación puertorriqueña: Ensayos en torno a Pedro Albizu Campos. San Juan: Editorial. de la Universidad de Puerto Rico. Les agradezco su colaboración con este proyecto de disfusión.

  • Mario R. Cancel
  • Historiador y escritor

Reflexión: “Etnia, raza y nacionalidad puertorriqueña” de Juan Manuel Carrión

  • Vibeke L. Betances Lacourt

En “Etnia, raza y la nacionalidad puertorriqueña” de Juan Manuel Carrión me parece ver a José Luis González y Pedro Albizu Campos teniendo una ávida discusión sobre nuestra cultura y nación. Estructuralmente se podría decir que Carrión esboza los argumentos de González enfrentándolos y utilizándolos contra los argumentos de Albizu para desencadenar lo que para él realmente debería ser la construcción de la etnia y la nación. Para poder situarnos dentro del contexto en el que se desarrolla el “debate” nos menciona las fortalezas y debilidades de dos exponentes de lo que es la raza, la etnia y la nación; los “primordialistas” y “modernistas”. Esto con la finalidad de establecer que la etnicidad define quién pertenece y quién no, a cierto grupo.

Utilizando los argumentos de José Luis González, en específico su metáfora de los pisos expone la etnicidad a partir de la raza y las diferencias fenotípicas donde hay una superior a las otras. También utiliza el argumento de la hispanofilia como “el villano”, según lo utiliza González en sus escritos, para constituir que de lo africano se construye y fortalece la cultura puertorriqueña. No obstante, derriba  esa postura utilizando como contra argumentos los que utiliza Albizu en su discurso.

Para Carrión la nacionalidad sale a partir del proceso de diferenciación del otro y por ende, al igual que Albizu expuso, la cultura no es igual a la raza. Albizu argumenta que se debe sobrepasar lo racial para poder construir un proyecto político cohesivo. Carrión da loas al discurso nacionalista de Albizu pues, al parecer, trasciende lo racial y en vez de dividir no solo nos une como pueblo sino que también nos une a un conglomerado mayor, que en ese caso es Hispanoamérica.

En fin, para Juan Manuel Carrión la cultura y la etnia no se deben basar en rasgos fenotípicos y se debe resaltar lo que nos une y no lo que divide. A través de su análisis de los trabajos de Albizu y de González llega a la conclusión de que fue el primero el que mejor logró poner “el acento en la cultura compartida y celebrar la mezcla que la hace posible.”  No es unirnos a España o África; es diferenciarnos de ambas.

Reflexión: “Metafísica de la nación albizuista” de Juan Duchesne Winter

  • Vibeke L. Betances Lacourt

El nacimiento, la nación y la creación parecen ir de la mano en “Metafísica narrativa de la nación albizuista” de Juan Duchesne. El nacimiento de una nación surge a base de creaciones -historiográficas o inventadas-  que hacen que un pueblo comparta una identidad. En el caso del nacionalismo de Albizu Campos, es imperativa la creación de una personalidad nacional para que el país pueda ocupar un papel jurídico ante la ley y poder reclamar justicia. Esta personalidad nacional nacerá a partir de la tradición del civismo heráldico y los olvidos históricos (entre otras tradiciones creadas) que darán paso a los relatos fundacionales de Albizu.

Con la pieza literaria Seva de Luis López Nieves se cambia la visión del puertorriqueño dócil y subordinado a la de uno subversivo. Al posicionar al puertorriqueño como parte esencial de una invasión en la que estos terminan siendo los héroes y vencedores, se aviva el sentimiento nacional y patriótico. Así pasa con los relatos fundacionales de Albizu. Este recrea la historia del mundo en tres etapas; fundación, traición y castigo. En yuxtaposición con estas etapas se encuentran los personajes: el antepasado, el villano y el héroe. Lo principal dentro del relato es que la historia se crea a base de un plan pre establecido providencialmente y por ende indiscutible. Albizu posiciona a Hispanoamérica dentro de un contexto heroico en el que castigarán al villano o traidor (los anglosajones) que desintegra un pasado de unidad. Su función será reconstruir la unidad que fue heredada del antepasado y consumada por el elemento racial (español, indio y africano).

Pedro Albizu Campos le da nacimiento a la nación creándole un origen y una meta que enorgullece al pueblo. Con la creación de su personaje nacional, Puerto Rico, adquiere un elemento racial distintivo que limita su unión con otra  nación. La nación puertorriqueña, según Albizu, nace a partir de que somos parte esencial y heroica de un “algo” providencial y sin nuestra lucha contra el traidor se dañaría el orden nacional pre-establecido para el mundo.

Reflexión: “Etnia, raza y nacionalidad puertorriqueña” de Juan Manuel Carrión

  • Mariángela Cruz de Jesús

En este escrito se comienza por establecerse la necesidad del ser humano de tener un sentido de pertenencia a cierto grupo. Lo dicho se obtiene ya sea por el color de piel, la procedencia o la clase social. De una vez, se destaca el problema que surge a raíz de esto, que es la división de un pueblo de acuerdo a estos criterios.  A la hora de enfrentarse a una decisión en conjunto, debe enfatizarse en las razones que unen a todos los grupos por igual hacia una causa y con este análisis Juan Manuel Carrión discute los aciertos y desaciertos de diferentes sectores para lograr este fin.

Primero, se hace la distinción entre primordialistas y modernistas de acuerdo con sus características generales, fortalezas y debilidades. Se define a los primordialistas como un grupo que se aferra a las raíces arcaicas de la nación con la principal fortaleza de incluir al grueso de la población en sus conjeturas y la debilidad de ser resistentes al cambio y la adaptación a nuevos tiempos. Por otra parte, los modernistas se presentan como un grupo enfocado en la situación actual con la fortaleza de ser adaptables y la debilidad del individualismo y la exclusión.

Más adelante, se define la nación como un término moderno, que surge a finales del siglo 18 a raíz de las revoluciones de Estados Unidos y Francia. Se hace una importante distinción entre el Caribe hispánico y no hispánico y las repercusiones de sus diferencias en el desarrollo de la nacionalidad y la identidad nacional.  Gran parte del escrito se dedica a la crítica del trabajo de José Luis González titulado El País de Cuatro Pisos. Se interpreta el rechazo a la aportación española  y el hecho de que se destaca la raza africana como principal contribuyente a la cultura puertorriqueña como un argumento anexionista que dificulta la lucha por la separación de Estados Unidos. Esto a pesar de que González es denominado independentista. Carrión critica el hecho de que El País de Cuatro Pisos haya tenido amplia aceptación en Puerto Rico a pesar de que las posturas que se utilizan sean erróneas desde su punto de vista. Como una de las razones para la aceptación del trabajo de González, Carrión menciona la relación entre el racismo a favor de la raza mas discriminada con el ay bendito puertorriqueño.

Finalmente se resalta la intervención de Estados Unidos en Puerto Rico como factor determinante en la definición de nuestra etnicidad. Carrión reconoce el argumento del nacionalismo albizuista: hispanofilia en combinación con intrascendencia del color de piel como un instrumento unificador a favor del proyecto de independencia.

Reflexión: “Metafísica de la nación albizuista” de Juan Duchesne Winter

  • Mariángela Cruz de Jesús

En la “Metafísica narrativa de la nación albizuista” se describe a la nación como un invento que a pesar de tener base en eventos históricos incluye una serie de importantes adiciones y omisiones. Esto sugiere que el fundamento de una nación no es necesariamente verificable o científico. Para esto se hace referencia al artículo “¿Que es una Nación?” de Ernesto Renán en donde se deriva el concepto romántico de una nación que es utilizado para mover a las masas. De esta manera se recalca la función unificadora de las tradiciones ficticias, en este caso ideadas por Albizu para Puerto Rico aunque se sostiene que no necesariamente es su idea original. Las principales tareas realizadas por Albizu a la hora de crear el escenario perfecto para la nación puertorriqueña son las de antagonizar a Estados Unidos, otorgar a España la imagen de un antepasado e interponer al nacionalismo puertorriqueño como mediador.

Para sostener sus posturas Duchesne cita el discurso de Albizu del Día de la Raza de 1923, en donde se omite la opresión de la colonización española y se da carácter heroico a la hazaña de defender la gestión y el legado de la madre patria. Además se citan otras frases utilizadas por Albizu para ilustrar la idea de que la defensa debe ser modelada a partir del enemigo, nación contra nación.  Cabe destacar que el  argumento de Albizu ante la posibilidad de la “absorción de Puerto Rico dentro de Estados Unidos”  está basado además de en la incompatibilidad racial, demográfica, lingüística y cultural en la imposibilidad de una fusión de personalidades según son descritas en su Discurso del Día de La Raza de 1923.

Reflexión: “Etnia, raza y nacionalidad puertorriqueña” de Juan Manuel Carrión

  • Luis A. Rivera

A través de los años, muchas personas se han dispuesto a interpretar diferentes tendencias políticas y culturales las cuales tienen a Puerto Rico como eje central. Una de estas personas es Juan Manuel Carrión, haciendo su análisis sobre el nacionalismo de Albizu. Aquí presento una breve síntesis sobre las ideas de este autor. Como Carrión mismo puntualiza, en su ensayo se propone “examinar la relación entre etnia, raza y cultura en el caso de Puerto Rico”. Él comienza su discurso hablando sobre el nacionalismo, su influencia en los últimos 200 años y a su vez lo entreteje con la lucha de clases expuesta por Marx. Luego, prosigue discutiendo la diferencia que existe entre raza y etnia, la cual según él, es difícil de diferenciar culturalmente. El autor aporta sus ideas sobre las diferencias entre las clases sociales y las entrelaza con un racismo oculto que siempre ha estado presente en la cultura puertorriqueña desde su origen. Luego de sentar estas bases, utiliza como punto de apoyo el ensayo El País de Cuatro Pisos, de José Luis González. Antes de utilizarlo propiamente, explica las partes útiles para su argumento y critica las que entiende son erróneas en la interpretación histórico-social de Puerto Rico. Posteriormente comienza a hacer su análisis sobre el nacionalismo Albizuista, interpretándolo a la luz de la sólida base antes expuesta. Critica a los críticos (valga la redundancia) del movimiento de Albizu sobre la idea de que don Pedro rescata todo el pasado puertorriqueño, no solamente con una actitud hispanófila pues también utiliza el movimiento betancino entre otras ideas del pasado de la isla. A pesar de esto, también hace hincapié en los errores que comete Albizu en su movimiento, muchos de los cuales son arbitrarios pero con el fin de eludir ser consumido por la nación norteamericana. Este autor finaliza su ensayo con la duda que muchos autores y personas en general siempre tienen en mente, la cual es la curiosidad por cual será el destino final de Puerto Rico.

Reflexión: “Metafísica de la nación albizuista” de Juan Duchesne Winter

  • Luis A. Rivera

En su ensayo, Juan Duchesne Winter hace un acercamiento, análisis y crítica al nacionalismo de Albizu. En este corto documento me propongo ofrecer un breve resumen sobre tal ensayo.

Duchesne comienza describiendo su percepción sobre el nacionalismo, una muy incisiva desde el principio. Indica los datos de los cuales este movimiento se nutre, sugiriendo que estos deben acomodarse a la necesidad del movimiento. El autor prosigue aludiendo a como Ernesto Renan percibe el nacionalismo, obviamente influido por la rama francesa del movimiento. Inmediatamente continúa contrastando esta visión con la de Pedro Albizu, señalando  las crasas diferencias entre ambos exponentes. Luego de este contraste, el autor detalla sin reservas la manera en la cual don Pedro inventa un pasado y unos elementos nacionales, indicando que fue él quien comenzó el nacionalismo en Puerto Rico y detallando cada tipo de simbolismos, atándolos de cierta manera con las corrientes generales del nacionalismo europeo. Posteriormente este autor menciona un famoso discurso pronunciado por el fenecido político, y elabora un resumen sobre la historia del mundo para culminar en el imperialismo español y la invasión norteamericana. Tal elaboración es utilizada para indicar el cómo Albizu elabora su nacionalismo. Luego sigue evaluando otros factores de la propuesta de Albizu.

Finalmente, el autor expresa que su objetivo no es indicar que en la propuesta albizuista no existen elementos externos, pero sí destacar que en tal propuesta hay unos elementos muy variados respecto al nacionalismo imperial, el cual Albizu ataca constantemente.

Reflexión: “Etnia, raza y nacionalidad puertorriqueña” de Juan Manuel Carrión

  • Yamiretsy Pagán Albelo

Esta lectura presenta una crítica por parte de Juan Manuel Carrión, a los planteamientos del literato “puertorriqueño”, José Luis González.  Los mismos están dirigidos, principalmente a lo argumentado en torno al origen de la nacionalidad puertorriqueña  en su aclamado ensayo, “El país de los cuatro pisos”. Dicha obra ha recibido grandes reconocimientos por la extraordinaria labor realizada al reivindicar la contribución africana a nuestra nacionalidad, pese a las numerosas deficiencias en teorización sociológica y narración histórica, que señala Carrión.

Éste denuncia el menosprecio de González ante la cultura española, su herencia y su contribución a nuestra nacionalidad. Destaca la importancia valorativa de nuestra hispanidad, la cual fue necesaria para la consolidación de nuestra identidad étnica. De esta manera, evoca las ideas de Albizu y su radical hispanofilia como base de la pertenencia y pertinencia cultural, con el fin de eliminar el racismo, unificar y fortalecer nuestra identidad. Dirigiendo los esfuerzos a la articulación de un proyecto político que sobrepase las diferencias raciales, y que garantice el bienestar de un futuro alcanzable para todos por igual.

Como parte de su crítica, Carrión menciona varios factores que denomina como básicos al momento de catalogar los argumentos de González ante explicaciones étnicas y raciales en Puerto Rico. Entre estas se encuentran sus incuestionables habilidades literarias, los beneficios que le ofrece la pobreza relativa de la sociología puertorriqueña y el populismo puertorriqueño del “ay Bendito”,  lo cual les permite resaltar y “crear” la historia. Historia que en mi opinión, puede no representar literalmente lo sucedido, pero si representará fielmente nuestra esencia.

Reflexión: “Metafísica de la nación albizuista” de Juan Duchesne Winter

  • Yamiretsy Pagán Albelo

En esta lectura se nos presenta una nueva faceta de Albizu, la de literario narrador. Ya que la nación es un invento moderno de Europa, que requiere relatos extraordinarios acerca de su nacimiento, se da la opción de inventar dichos sucesos. Esta práctica es, aunque alarmante, muy común a lo largo de la historia de las civilizaciones, como bien menciona Renán, resulta indispensable  el olvido histórico y hasta el falseamiento de datos para la creación de una tradición nacional.

Un ejemplo de esto lo es España, la cual se inventó su historia al momento de surgir como nación, seleccionó sus símbolos y representaciones, y se encargó de creerla, inculcarla e inmortalizarla generación tras generación. Puerto Rico, por su parte, ha tenido ciertos lapsos de olvido en su historia, que en ocasiones le ha “permitido crear” etapas, mientras que otras aún no han sido rescatadas.

Albizu fue un gran empleador de dicha técnica, ya que sus discursos contaban con una extraordinaria utilización de símbolos, que tenían ese efecto inmediato de ensanchar el orgullo patrio. Por esta razón, al descubrir el funcionamiento de la nación como una persona jurídica, y reconocer su necesidad para obtener una lucha de igualdad, nación contra nación, éste se  dedicó a elaborar tradiciones inventadas.

Dichas tradiciones trabajan esencialmente lo simbólico, se vinculan a fechas y procesos históricos situables, pero difieren de la tradición secular. De entre todas sus aportaciones, se destaca grandemente la celebración del Día de la Raza de 1923, donde da muestras de su dominio narrativo, y con él aspira la organización de la nación para lograr su soberanía.

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