Puerto Rico entre siglos: Historiografía y cultura

enero 27, 2010

Albizu: Concepto de raza


  • Pedro Albizu Campos

Cuando el Presidente de la República del Plata, Don Hipólito Irigoyen, instituyó el Día de la Raza ¿a qué raza se refería el alto magistrado argentino? ¿Esquinaba su concepto, con una rancia predilección, el resto del gran mosaico étnico de América? Referíase el presidente argentino a la raza iberoamericana.

Para nosotros la raza nada tiene que ver con la biología. Ni tez lunada, ni cabello hervido, ni oblicuidad de ojo. Raza es una perpetuidad de virtudes y de instituciones características. Nos distinguimos por nuestra cultura, por nuestro valor, por nuestra hidalguía, por nuestro sentido católico de la civilización. Al realizarse la unidad española en la unión de los reinos aragonés y castellano y conquistada la independencia con la expulsión de los sarracenos, España, plena de sí misma se lanzó a la epopeya del Descubrimiento, la más grande epopeya de la contemporaneidad. El Descubrimiento del hombre por el hombre. ¡Sabe Dios qué cataclismo moral hizo posible la separación de la humanidad hasta el grado de desconocerse a sí misma! Con el Descubrimiento, España conquistó la unidad humana, dio al mundo su unidad geográfica, hizo de la tierra una esfera. El hombre no sabía dónde vivía. Su plano de residencia era una conjetura. España le dio la seguridad de estabilidad y al sentirse en firme el hombre comenzó de nuevo a andar. El descubrimiento abrió la senda para toda la investigación contemporánea en el terreno de las ciencias filosóficas y naturales. No sólo plasmó en sistema la ciencia de la navegación oceánica sino que trajo al hombre la conciencia del cosmos, puso al hombre a navegar en una inmensa flota de constelaciones por el espacio infinito. ¿Será infinito el cosmos en la eterna perspectiva de ese infinito espacio o será su destino un perpetuo hacinamiento y deshacinamiento en el milagro de la creación?

La primacía de la raza española en Europa probó el beneficio que un equilibrio de valor y de santidad puede dar al mundo. Hay una experiencia histórica que nos destina a buscarnos a nosotros mismos para devolver el equilibrio al mundo. Hoy el sentido racial resurge victorioso. Los amarillos se agrupan en Oriente para salvarse a sí mismos. Japón se siente providencialmente destinado a rehacer en Asia la unidad amarilla. Las razas etíopes reaccionan igualmente en África. Los anglosajones se reúnen rápidamente frente a la latinidad. Es ley secreta de la política norteamericana seguir la inercia de la política de su madre patria la Gran Bretaña. Todos tienen de nosotros sus armas espirituales porque nosotros fuimos los que, a sangre y fuego, con la cruz de la espada y con la espada de la cruz dimos a la vieja Europa y a la virgen América la tradición de virtud, de valentía, de pundonor, de sacrificio, de desprecio a la muerte y a los bienes materiales, que hacen de nuestra raza hoy la única esperanza del mundo.

En estos momentos en que la Europa tiembla ante la perspectiva de una catástrofe bélica, en las manos de dos hombres de nuestra raza reposa la paz del Universo. Fe plena en los valores de nuestra raza el mundo ha puesto su suerte en manos de dos hombres nuestros. Don Salvador de Madariaga y Linozo, de España y de Argentina, respectivamente, se enfrentan, fríos, serenos, rectos de responsabilidad, con el problema de la paz, el ideal de nuestra raza izado en la bandera del Cristianismo con que nuestros frailes trajeron la civilización a medio planeta y nuestros héroes dieron la vuelta al mundo.

¿Que hay peligro? Para nuestra Raza el peligro nunca ha existido.

La Palabra, Puerto Rico, 19 de octubre de 1935, p. 7.

Comentario:

Albizu Campos concibe la Raza como un equivalente de Cultura. La actitud es propia de masones, librepensadores y teósofos: todos toman distancia de la biología y la sociología y manejan el concepto raza como un sistema de valores universales.

La metáfora del Descubrimiento de 1492 es la base de todo el orgullo que siente el comentarista por el pasado Hispano. Albizu Campos presenta esa fecha como un giro decisivo en la historia de la Humanidad: resulta en la base del Mundo Moderno o la recuperación de una Unidad Perdida.  La especulación de Albizu Campos es sugerente. La Unidad Perdida significó la visctoria del Desequilibrio. En 1492 se echan las bases para recuperar el Equilibrio mediante la reinstauración de la Unidad. El cemento de la Unidad ansiada son los Valores Cristianos. El momento del 1492 se proyecta como un misterio de la Providencia.

Las relaciones entre este sistema y el de Giambattista Vico en La Ciencia Nueva, un clásico del Neoprovidencialismo del siglo 17, son numerosas. La idea de España como representante del balance entre el Valor y la Santidad, completa el cuadro.

  • Mario R. Cancel
  • Historiador y escritor
    About these ads

    5 comentarios »

    1. Don Pedro expresa nociones compartidas con otros intelectuales de su época, como Juan Antonio Corretjer y otros. Ambos estaban imbuidos por la idea de la castellanofilia que utilizaban como mecanismo defensor ante los norteamericanos. Malena Rodríguez Castro tiene un trabajo en el libro Hispanofilia que ilustra como la hispanidad fue utilizada de esta forma.
      Por otra parte, la idea de raza de Albizu resulta problemática, pero es hija también de su tiempo. Entiende lo racial como grupo cultural y a veces no está clara su definición.

      Comentario por Carmen Centeno — enero 28, 2010 @ 9:32 pm | Responder

    2. El nacionalismo presentado por Don Pedro Albizu Campos es una denuncia a la soberanía de los Estados Unidos sobre nosotros, el pueblo puertorriqueño. Nos remonta a la época española donde llegaron los colonizadores y descubrieron una tierra fértil rica en oro y recursos naturales. Él quiere dejar ver que bajo el gobierno estadounidense hemos retrocedido ya que España, a finales del Siglo 19, había desarrollado un gobierno de tipo autonómico, donde le daba el privilegio a los puertorriqueños de tomar algunas decisiones políticas del país. Él rechaza la intromisión de los Estados Unidos dentro de los asuntos económicos.

      Por otra parte, repudiaba el proceso electoral porque estaba manipulado por los americanos ya que ellos decidían al final todo lo que harían con el país, desde comienzos de Siglo. Había sometido a los Partidos Políticos de la isla a una lucha de poder que solamente beneficiaba a una élite económica que mantenía relaciones íntimas con los estadounidenses. El nacionalismo que el sigue es el modelo alemán, rechazaba la intromisión de naciones extranjeras, buscaba una unificación en el estado, un lenguaje para todos en común. Albizu decía que la raza no tenía nada que ver con la biología sino que es parte de la cultura de todos en un lugar específico. Quiere llevar a los puertorriqueños a sentirse orgullosos de su patria. Cuando presenta el rechazo a la Soberanía estadounidense, aspira a que despierte en nosotros una sabiduría para una lucha hacia una Patria independiente. Esto lo logra a tráves de la religión, parte del modelo nacionalista alemán.

      Y lo más importante para mí era su lema “Acción inmediata” el cual pretende que el puertorriqueño salga en pie de lucha por su isla para de una vez y por todas terminar con el yugo estadounidense que nos ata. Por eso el nacionalismo es una identidad, ya que para que quieras una patria libre tienes que sentirlo en ti primero.

      Comentario por Raisa Hernández — febrero 9, 2010 @ 1:25 am | Responder

    3. [...] que se ha nacido o la tierra del padre. El concepto es valioso para comprender ciertos aspectos del Nacionalismo Puertorriqueño de la década de [...]

      Pingback por Nacionalismo: ¿Qué es una nación? « Historiografía: La Invención de la Memoria — abril 8, 2010 @ 5:35 pm | Responder

    4. BREVE NOTA SOBRE “ALBIZU: CONCEPTO DE RAZA” del Prof. MARIO R. CANCEL

      por el
      Dr. RAFAEL ANDRÉS ESCRIBANO

      19 de diciembre de 2010

      Estimado Dr. Cancel:

      Lo felicito por publicar este fundamental ensayo de don Pedro Albizu Campos.

      Sin embargo, le tengo que criticar y sugerir, siempre amorosamente, varias cosas.

      1ro. Don Pedro no titula su artículo “Albizu: Concepto de Raza” (https://puertoricoentresiglos.wordpress.com/2010/01/27/albizu-concepto-de-raza/), como lo titula usted, sino “Concepto de LA Raza”. (La mayúscula enfática es mía.) Hay una gran diferencia, como se puede usted imaginar. Si tuviere usted dudas sobre ello, le basta con volver a mirar con cuidado el documento original en mi video “Pedro Albizu Campos y Concepto de la Raza” (http://www.youtube.com/watch?v=LyHae02xGyY&fmt=18), que publiqué el 11 de marzo de 2009, y que es el único lugar en internet donde se puede ver el documento original. Debe usted corregir este importante error, para beneficio suyo y de sus estudiantes y lectores.

      2do. Hay un interesante problema epigráfico en la manera en que transcribe usted la siguiente oración: “Don Salvador de Madariaga y Linozo, de España y de Argentina, respectivamente, se enfrentan, fríos, serenos, rectos de responsabilidad, con el problema de la paz, el ideal de nuestra raza izado en la bandera del Cristianismo con que nuestros frailes trajeron la civilización a medio planeta y nuestros héroes dieron la vuelta al mundo.” No sé si se da usted cuenta. Les dejo este problema como ejercicio a usted y a sus lectores y estudiantes. Para darse cuenta que hay un problema, hay que comparar su transcripción contra la foto del documento original (por lo que les refiero de nuevo a mi video “Pedro Albizu Campos y Concepto de la Raza). Estoy a su disposición, en caso que no lo puedan resolver ustedes.

      3ro. En el primero de los tres párrafos del comentario que escribe usted sobre este ensayo de don Pedro, dice usted que “Albizu Campos concibe la Raza como un equivalente de Cultura. La actitud es propia de masones, librepensadores y teósofos: todos toman distancia de la biología y la sociología y manejan el concepto raza como un sistema de valores universales.” Creo que yerra usted en su interpretación de las palabras de don Pedro. Por varias razones, algunas obvias, otras no tan obvias. Una de las obvias es que don Pedro era católico —no era masón, ni librepensador, ni teosofista, aunque sí recibió una beca de estudios de los masones de Ponce, y aunque sí estaba perfectamente familiarizado con el librepensamiento y con la teosofía, como cualquier católico culto, es decir, como yo y como todos los católicos cultos que conozco. Un error menos obvio, pero igualmente crucial, es la reducción injustificada que sugiere usted cuando dice que Albizu, como los “masones, librepensadores y teósofos”, se distancia de la biología y la sociología y maneja “el concepto raza como un sistema de valores universales”. Porque Albizu no excluye en absoluto la biología, ni ninguna de las ciencias y las artes, en el concepto de la Raza iberoamericana (o jíbaro-americana, como muestro en mis escritos y videos), sino antes al contrario —baste repasar los demás discursos de Albizu con motivo del Día de la Raza (12 de octubre). Aquí tiene usted un ejemplo: “Y ese tipo que se viene formando de la unidad del sentimiento, de la homogeneidad de la acción cotidiana, viene formando también la unidad racial en el sentido biológico y viene restaurando al hombre a su prístina originalidad, porque el hombre no empezó amarillo, ni blanco ni negro, sino hombre solamente, como lo quiso el Divino Creador.” De manera que el concepto de la Raza Iberoamericana y el concepto de raza de don Pedro está lejos de ser un distanciamiento de las explicaciones biológicas, al contrario, lo que hace don Pedro es integrar toda la vivencia orgánica del hombre en su concepto de raza. Esta cosmovisión no es exclusivo de don Pedro, sino de todos los grandes líderes y pensadores nacionalsocialistas de la época, incluidos los más conocidos, a saber, Adolfo Hitler, Benito Mussolini, Francisco Franco, León Degrelle, etcétera. Desgraciadamente, con éstos pasa igual que con Albizu: medios y academia, desde la 2a Guerra Mundial y hasta el día de hoy demonizan impunemente a los líderes del Eje y glorifican a los Aliados.

      4to. Cuando publicó usted un fragmento (https://puertoricoentresiglos.wordpress.com/2010/07/02/“carta-a-irma”-1938-la-guerra-civil-espanola/) de mi edición del importante libro “Carta a Irma” (http://www.scribd.com/doc/33862481/Jose-Monserrate-Toro-Nazario-CARTA-A-IRMA-Mayo-1939-Epigrafia-y-transcripcion-por-el-Dr-Rafael-Andres-Escribano), le escribí agradeciéndoselo y pidiéndole que corrigiera la fecha que le había usted asignado (1938) por la que le había asignado yo (31 de mayo de 1939) y que entiendo es la correcta. Me respondió usted que así lo haría. Acabo de visitar la página suya y aún no lo ha corregido. Le pido de nuevo que lo haga o, si encontrara usted que me he equivocado al ponerle fecha del 31 de mayo de 1939, que por favor me demuestre que estoy equivocado. Le sugiero también que ponga usted un link para que sus estudiantes y lectores puedan ir del fragmento que publica usted a mi edición completa del libro…

      Pues bien, le sugiero que ponga usted igualmente un link en “Albizu: Concepto de Raza” dirigiendo a los lectores interesados a que consulten el documento original que presento en mi video “Pedro Albizu Campos y Concepto de la Raza”.

      5to. Por último, pero de suma importancia, le recuerdo que en un email del 3 de julio de 2010, le invité a tomarse un café conmigo cuando estuviera usted en el área metropolitana. Estamos a 19 de diciembre y todavía no ha sacado usted tiempo para tomarse ese café conmigo. Pues anímese, que lo quiero conocer y le quiero agradecer en persona su trabajo y el que se haya usted servido de mis trabajos (aunque no haya usted puesto los links a mis originales).

      Cordialmente,

      Rafael

      Dr. Rafael Andrés Escribano
      Hasting BA-8, Garden Hills Norte
      Guaynabo, Puerto Rico 00966
      Cel: 787.221.5615
      Email: rafael.andres.escribano@gmail.com
      Mis videos: http://www.youtube.com/mitomano88
      Mis libros y ensayos: http://www.scribd.com/Rafael%20Andrés%20Escribano

      Comentario por Dr. Rafael Andrés Escribano — diciembre 20, 2010 @ 3:24 am | Responder

      • Rafael, gracias por las valiosas observaciones que me haces. Con gusto haré las observaciones pertinentes al caso y enlazaré el tema a las fuentes que me indicas. Solo espero que termine el semestre para volver a trabajar con el caso Albizu Campos. Lo que me más me alegra es que ese pequeño proyecto de investigación con mis estudiantes haya animado la discusión crítica sobre esta figura al menos entre un grupo pequeño y selecto de colegas en el cual tú ocupas un lugar de relevancia. Si quieres que publique tu comentario como una entrada de la bitácora, me lo dices y con gusto lo hago. Tiene un valor crítico extraordinario. Viajo poco a San Juan pero recordaré el café.

        Comentario por Mario R. Cancel — diciembre 20, 2010 @ 12:12 pm | Responder


    RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

    Deja un comentario

    Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

    Logo de WordPress.com

    Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

    Imagen de Twitter

    Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

    Foto de Facebook

    Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

    Google+ photo

    Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

    Conectando a %s

    El tema Rubric Blog de WordPress.com.

    Seguir

    Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

    Únete a otros 2.997 seguidores