Puerto Rico entre siglos: Historiografía y cultura

noviembre 15, 2009

José Trías Monge y el ELA


“Capítulo 8. En la Secretaría de Justicia” (Fragmento) de Cómo fue. Memorias.  San Juan: EDUPR, 2005, 2007. Págs. 200-201.

Las discusiones con delegados de otras naciones en la ONU (en 1953) sobre el estatus de Puerto Rico fueron arduas. Había entonces y todavía hay al menos doce razones indicativas de la condición colonial de Puerto Rico:

Jose_Trias_Monge1)      Las leyes de Estados Unidos se aplican a Puerto Rico sin su participación o consentimiento.

2)      Las leyes de Estados Unidos tienen rango superior a las disposiciones de la Constitución de Puerto Rico. En caso de conflicto prevalecen aquéllas sobre éstas. Eso ocurre también con las constituciones estatales, pero al menos cada estado participa en la aprobación o rechazo de esas leyes.

3)      El presidente y sus delegados pueden negociar tratados y tomar otras acciones que afecten a Puerto Rico sin su participación o consentimiento.

4)      En virtud de concesión unilateral del Congreso de jurisdicción por diversidad de ciudadanía, la corte federal en Puerto Rico puede resolver asuntos de carácter local. Filipinas no tuvo nunca una corte federal, creándose en el caso de Puerto Rico sin su consentimiento.

5)      No existe igualdad o aun comparabilidad de derechos entre los ciudadanos de Estados Unidos residentes en Puerto Rico y los residentes en los estados de la Unión.

6)      El gobierno de Estados Unidos sostiene que la soberanía sobre la isla reside en él y no en el pueblo de Puerto Rico.

7)      El Congreso de Estados Unidos asume que puede ejercer poder plenario sobre Puerto Rico bajo la cláusula territorial de la Constitución de Estados Unidos.

8)      Tanto el Congreso como la rama ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos actúan en consecuencia como si no existiera pacto alguno entre Estados Unidos y Puerto Rico y aun algunos funcionarios argumentan que ninguno es constitucionalmente posible. A pesar de expresiones judiciales en contrario, las otras ramas del Gobierno de Estados Unidos se comportan como si Puerto Rico continuase siendo un territorio o posesión de Estados Unidos.

9)      Aun si se sostuviese finalmente que las relaciones entre Puerto Rico y Estados Unidos se fundan en un pacto irrevocable entre las partes, excepto por mutuo acuerdo, y que dicho pacto comprende la Ley de Relaciones Federales, el consentimiento prestado en 1951 a dicho arreglo fue demasiado amplio. No se puede consentir, por ejemplo, que las leyes de un país, todas las pasadas y todas las futuras, gobiernen a otro y sostener a la vez, que ello es compatible con un estatus de libertad. Por eso es por lo que desde la creación del Estado Libre Asociado se ha intentado convertir el consentimiento genérico prestado en consentimiento específico.

10)  Puerto Rico no juega papel alguno en la vida de la comunidad internacional, ni directamente ni mediante participación en las decisiones que tome el Gobierno de Estados Unidos.

11)  El estatus actual de Puerto Rico no satisface los criterios establecidos por las Naciones Unidas en 1960 para determinar si un pueblo ha sido descolonizado.

12)  No se conoce situación alguna en que un pueblo ejerza sobre otros poderes tan vastos como los que Estados Unidos ejerce sobre Puerto Rico y aun así se sostenga que la relación entre ellos no sea de carácter colonial.

Para el momento en que se discutió el caso de Puerto Rico ante las Naciones Unidas en 1953 y 1954 todavía no se habían aprobado por la Asamblea General los criterios para precisar cuándo un pueblo dependiente dejaba de ser colonia. Aun así, la decisión fue atrevida. Los delegados aun de naciones muy amigas de Estados Unidos escuchaban con cortesía, pero con evidente escepticismo, los argumentos al efecto de que se había descolonizado a Puerto Rico. A la larga Estados Unidos lograría una escueta mayoría a favor de su punto de vista pero al costo de una extraordinaria presión política y la expresión por la Asamblea General de su jurisdicción para determinar si un pueblo dependiente podía ser descolonizado o no. Quince años más tarde  (1967 y 1968), cuando la composición de la Asamblea general aumentaría notablemente con la admisión de gran número de países africanos y caribeños, a Estados Unidos le hubiese sido imposible obtener un voto favorable a su decisión de descontinuar el envío de información sobre Puerto Rico por razón de que éste se había convertido en un pueblo autónomo.

5 comentarios »

  1. Discusión del documento: José Trías Monge y el E.L.A

    Los puntos que discutiré son los siguientes: 2,9 y 12.

    Punto:2) Las leyes de Estados Unidos tienen rango superior a las disposiciones de la Constitución de Puerto Rico. En caso de conflicto prevalecen aquéllas sobre éstas. Eso ocurre también con las constituciones estatales, pero al menos cada estado participa en la aprobación o rechazo de esas leyes.

    ——El punto número dos nos indica cuan impotente es Puerto Rico en la relación que sostiene con Estados Unidos. Los documentos históricos recalcan una y otra vez que Estados Unidos no le da ni la mínima importancia a la Constitución de Puerto Rico. En realidad nunca se la dio pues la constitución por la que se rige el pueblo de Puerto Rico es una moderada para favorecer los intereses del Imperio. Aunque, los otros estados están sujetos a las mismas condiciones, al menos estos tienen la oportunidad de opinar y aprobar las leyes. Sin embargo, Puerto Rico no tiene ni voz ni voto. Por lo tanto, no sé como puede existir personas tan moronas que crean que PR. tiene una relación libre con E.U.

    Punto 9) Aun si se sostuviese finalmente que las relaciones entre Puerto Rico y Estados Unidos se fundan en un pacto irrevocable entre las partes, excepto por mutuo acuerdo, y que dicho pacto comprende la Ley de Relaciones Federales, el consentimiento prestado en 1951 a dicho arreglo fue demasiado amplio. No se puede consentir, por ejemplo, que las leyes de un país, todas las pasadas y todas las futuras, gobiernen a otro y sostener a la vez, que ello es compatible con un estatus de libertad. Por eso es por lo que desde la creación del Estado Libre Asociado se ha intentado convertir el consentimiento genérico prestado en consentimiento específico.

    —– El Estado Libre Asociado, es una falacia, de eso no me queda la menor duda. La creación de tal proyecto favoreció la imagen internacional de Estados Unidos. Por lo tanto, el ELA, es una maniobra del Imperio junto a los miembros del PPD para continuar oprimiendo a PR.

    Punto 12) No se conoce situación alguna en que un pueblo ejerza sobre otros poderes tan vastos como los que Estados Unidos ejerce sobre Puerto Rico y aun así se sostenga que la relación entre ellos no sea de carácter colonial.

    —– Puerto Rico es una colonia; lo que pasa es que Estados Unidos ha sabido manipular los delegados de las Naciones Unidas. El imperio; utilizó presiones políticas en el 1953 para lograr un apoyo que no hubiera conseguido 15 años más tarde, cuando aumentó el número de delegados en las Naciones Unidas. La conducta de Estados Unidos, demuestra que Puerto Rico en realidad es una colonia disfrazada de ‘libre asociación”. Nunca ha sido libre y sinceramente dudo que algún día lo sea; no al menos hasta que acá se deje las ignorancias y se adquiera una identidad cultural propia.

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    Comentario por Zuleyka Colón Colón — diciembre 13, 2009 @ 4:17 pm | Responder

  2. Te equivocas en decir que el ELA es un falacia, el ELA se supone que fuera un status transitorio para el país. Verdaderamente quien oprimió al país fue su mismo fundador que predicó en su política sobre las diferencias de los americanos y los puertorriqueños pero en su carácter personal hizo del ELA un status permanente. Cuando líderes estadistas al nivel de Luis A Ferre aceptaron la gran colaboración e importancia del PPD. Hay mucho que decir en cuanto al ELA y el PPD, aun cuando el mismo admite que es hora de un cambio, de una “nueva vida” no se refiere al ELA como una constitución de opresión.

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    Comentario por Alejandro Núñez — enero 11, 2011 @ 1:57 am | Responder

    • Alejandro te doy la razón en lo que dices. Tu lectura es muy lúcida en ese sentido. Agradezco mucho tu comentario.

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      Comentario por Mario R. Cancel — enero 11, 2011 @ 2:51 am | Responder

  3. […] La opinión de Vicente Géigel Polanco, quien abandonó esa organización en 1951, el juicio de José Trías Monje en sus memorias, y los comentarios al Congreso de Estados Unidos firmados por Jack K. McFall, son […]

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    Pingback por El Estado Libre Asociado y el Partido Nacionalista (1946-1950) | Puerto Rico entre siglos: Historiografía y cultura — marzo 3, 2013 @ 6:54 pm | Responder

  4. […] partido militando en el Partido Independentista Puertorriqueño. Otro fue el historiador y jurista José Trías Monge (1920-2003) quien llegó a ser Juez Presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico. Un segmento […]

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    Pingback por La crisis del PPD (1960-1980): la política nacional | Puerto Rico entre siglos: Historiografía y cultura — mayo 7, 2013 @ 7:23 pm | Responder


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