Puerto Rico entre siglos: Historiografía y cultura

septiembre 5, 2009

Congreso Pro-Independencia: Proclama de 1943


Gilberto_Concepcion_FBI_filesEl Congreso Pro Independencia de Puerto Rico, integrado por delegaciones procedentes de todos los municipios del país, declara que es el derecho y la voluntad del pueblo de Puerto Rico constituirse en pueblo libre y soberano, dentro de una estrecha colaboración política y económica con las demás naciones de América, y en paz y fraternidad con todos los pueblos democráticos del orbe.

En cuatro siglos bajo la égida de España, la Nación Madre, descubridora, misionera y colonizadora del Nuevo Mundo, Puerto Rico logró formar su personalidad de pueblo, dotado de una cultura, una fe, una tradición y una historia. En cuarenta y cinco años derelaciones con los Estados Unidos, Puerto Rico ha mantenido vigorosamente su personalidad y su cultura fortaleciéndolas bajo la influencia de las ideas democráticas, y ha enriquecido la nacionalidad en sus aptitudes para el gobierno propio, en sus capacidades administrativas, en sus comprensiones sociales y en sus anhelos de mejoramiento humano.

En este momento trascendental de su vida, Puerto Rico fundamenta su reclamo a la libertad y hace descansar su esperanza y su fe reivindicadora sobre el derecho natural, sobre razones incontrovertibles de justicia y de moral, sobre el concepto bolivariano de la paridad interamericana, sobre el principio de Derecho Internacional Americano de que ninguna nación americana puede tener colonias en América, sobre las garantías de la Carta del Atlántico y de la política de buena voluntad, y en fin, sobre las bases igualitarias de la democracia.

Por el Tratado de París, de 10 de diciembre de 1898, que puso fin a la guerra con España, se depositó en el Congreso de los Estados Unidos la obligación de determinar la condición política del pueblo de Puerto Rico con arreglo a las prácticas democráticas y las instituciones libres de América. El status político definitivo de Puerto Rico no ha sido determinado aún. No se ha reconocido la soberanía de nuestro pueblo, y subsiste en la Isla un régimen de gobierno que no emana de la voluntad del pueblo. Bajo el presente sistema de sujeción política y económica, el pueblo carece de autoridad para afrontar y resolver sus problemas fundamentales.

Puerto Rico anhela constituirse como pueblo bajo una forma democrática de gobierno, preservar su personalidad histórica, desarrollar su cultura, orientar su economía, fomentar su producción, desenvolver la industria, levantar el nivel de vida y de trabajo de sus clases obreras, implantar normas de verdadera justicia social y proveer seguridad y bienestar a todos los ciudadanos. Por eso el pueblo de Puerto Rico, a través de todos sus sectores de opinión hace una categórica repudiación del régimen colonial. Para realizar su destino de pueblo y encauzar con acierto y responsabilidad las aspiraciones colectivas, es inaplazable la organización de Puerto Rico como una República Libre y soberana en el concierto de las naciones del mundo. El disfrute de la propia soberanía es absolutamente necesario para el progresivo desenvolvimiento de la cultura, la economía y el bienestar de nuestro pueblo y la dignidad nacional de nuestra patria.

Hemos rechazado ahora una vez más, por medio de este Congreso representativo de la opinión puertorriqueña, toda forma de status político que no consagre la personalidad internacional de Puerto Rico, y rehusamos, por tanto, firmemente, toda medida de carácter anexionista o absorbente, ya que ello conduciría a la nacionalidad puertorriqueña y a la anulación de su derecho a la soberanía.

El pueblo de Puerto Rico reclama su derecho a soberanía en términos de amistad y confraternidad con el pueblo de los Estados Unidos. En el caso de Puerto Rico, la devoción tradicional del pueblo americano por las instituciones libres y la vida democrática coincide con el deber moral de ayudarnos a instituir nuestra República en el concierto de los pueblos libres de América. El pueblo de Puerto Rico confía en que el Congreso de Estados Unidos, que ya ha descargado sus responsabilidades contraídas por el Tratado de París del año 1898 con respecto a Cuba y las Islas Filipinas, actuará en cuanto a Puerto Rico sin más dilación, reconociendo la independencia de nuestra Isla, inspirado en el principio de que la democracia debe ser creadora de democracias.

Este Congreso, al proclamar el derecho de Puerto Rico a su independencia, demanda del pueblo y del Gobierno de Estados Unidos el reconocimiento inmediato de la plena soberanía política de nuestro pueblo.

Y para que este derecho y esta voluntad de Puerto Rico sean tenido en cuenta para todos los efectos presentes y futuros, y como un mensaje cordial y una franca demanda de justicia del pueblo de Puerto Rico al pueblo amigo de Estados Unidos, con fe en Dios y conciencia del destino supremo de nuestro pueblo.

Comentario:

La proclama de 1943 establece los parámetros de la discusión de la Independencia, a la vez que toma distancia respecto a las actitudes del Partido Nacionalista de Puerto Rico y su tradición de violencia. Los argumentos culturales para favorecer la Independencia coinciden con los de la Generación de 1930: España es la “nación madre” pero Estados Unidos enseñó a a los puertorriqueños las prácticas democráticas y liberales. Hostos y Pedreira confiaban en ese precepto como algo sagrado. Por eso se apela a la Independencia en términos amistosos con Estados Unidos copn el mismo lenguaje del populismo radical en 1936-1939.

La Independencia se considera un “derecho natural” refrendado por la historia y reafirmado por el principio de autodetermianción de los pueblos contenido en la Carta de Atlántico que rige la política angloamericana por ese entonces.

Reconocido que desde 1898 la soberanía de Puerto Rico radica en el Congreso de Estados Unidos de acuerdo con el Tratado de París, reclama la creación del Estado Nacional Soberano como garantía de modernización y progreso. También en este caso se alejan de los juristas del Partido Nacionalista que aducían la ilegalidad del Tratado de Paris para justificar su estado de guerra con Estados Unidos.

Se trata de un independentismo renovado, lógico y maduro, comprometido con la tradición liberal que fue incapaz de convencer a Estados Unidos.

  • Mario R. Cancel
  • Historiador y escritor

CPI_1943Firmaban esta declaración con fecha de 15 de agosto de 1943, los Sres. Juan Augusto Pérez, Doctor en Ciencias Políticas y Presidente del Congreso. Vicente Géigel Polanco, Abogado y Senador. Antonio Pacheco Padró, Periodista y Secretario General del Congreso. Sergio Peña, Doctor en Medicina. Félix Benítez Rexach, Ingeniero. José Paniagua Serracante, Abogado. Rafael Soltero Peralta, Abogado y Catedrático. Carlos Carrera Benítez, Farmacéutico. Manuel Rodríguez Díaz, Secretario, Autoridad de Tierras. Antonio Santaella, Industrial. César An-dreu Iglesias, Líder Obrero. Guillermo Bauza, Abogado. Salvador Perea, Abogado. Julio García Díaz, Ex-Decano Facultad de Artes y Ciencias, Universidad de Puerto Rico. Eduardo Báez García, Representante a la Cámara. Rafael Arjona Siaca, Presidente Tribunal de Contribuciones de Puerto Rico. María Libertad Gómez, Representante a la Cámara. Rodolfo Ramírez Pabón, Juez de Distrito. J. Enamorado Cuesta, Periodista. Emilio Soler López, Comerciante. Juan Santos Rivera, Presidente Partido Comunista. Benjamín Ortiz, Comisión de Servicio Público. Carmelo J. Gorritz, Representante a la Cámara. Antonio Ayuso Valdivieso, Periodista. Manuel A. Barrero, Alcalde de Mayagüez. Carmelo Rodríguez García, Representante a la Cámara. Abelardo Casanova Prats, Abogado. Clara Lugo de Sendra, Catedrática. Ernesto Juan Fonfrías, Abogado. Felisa Rincón de Gautier, Líder del Partido Popular. Obdulio Bauza, Abogado. María Teresa Babín, Catedrática. Sigfredo Vélez, Alcalde de Arecibo. José Sáez Corales, Secretario, Confederación General de Trabajadores. Regino Cabassa, Comerciante. Rubén del Rosario, Catedrático. Manuel García Díaz, Cátedratico. Osvaldo Ramírez Torres, Catedrático. Florencio Pagan Cruz, Catedrático. Lidio Cruz Monclova, Catedrático. Enrique A. Laguerre, Catedrático. Celestina Zalduondo, Directora, Departamento de Bienestar Público. Blanca Canales, Profesora. Guillermo Carrera, Médico. Severo Ramos, Ministro. Luis García Casanova, Industrial. Antonia Lizardi, Profesora. [Siguen las firmas de 1,800 delegados].

Certificación

“Yo Antonio Pacheco Padró, Secretario General del Congreso Pro-Independencia de Puerto Rico, por la presente certifico:

“Que la anterior es copia literal, fiel y exacta de la Resolución Núm. 1, aprobada unánimemente por la Convención General del Congreso Pro-Independencia de Puerto Rico, celebrado el 15 de agosto de 1943 en la ciudad de San Juan de Puerto Rico, con asistencia de todas las ciudades, pueblos y otras comunidades de la Isla. Este documento habrá de remitirse a todos los gobiernos de América a las Naciones Unidas, a las Universidades, a la Prensa, a las organizaciones cívicas y a otras entidades, según fue unánimemente acordado por el Congreso”.

“El Comité Ejecutivo del Congreso Pro-Independencia, nombró como presidente al doctor Juan Augusto Perea, de Mayagüez y a su vice-presidente Vicente Géigel Polanco, portavoz de la mayoría en el Senado, como su representante en el Congreso de Washington al doctor Sergio Peña. Como consejero legal del grupo fue nombrado Gilberto Concepción de Gracia, que residía en los Estados Unidos”.

Tomado de El mundo 20 de agosto de 1945

5 comentarios »

  1. Luego de discutir la lectura, mi grupo llegó a la conclusión de que la lectura caracterizaba a Puerto Rico como un ser viviente. Lo describe de tal manera que podemos observar a Puerto Rico desde sus inicios (como un bebé) y cómo se va formando en lo que se ha convertido hoy. Después sigue la segunda etapa donde observamos a Puerto Rico bajo el mandato de Estados Unidos (se compararía a una etapa adolescente) donde es influenciado políticamente y adquiere más conocimiento. Podemos decir que después de que Puerto Rico haya pasado esas dos etapas de vida, lo natural que quiere hacer es pensar en independizarse (como el adulto que se quiere ir para formarse y definirse en lo que va a ser). Este es el derecho natural que nos describe la lectura. Es el derecho de libertad.

    Se observa cómo le pide a Estados Unidos la ayuda para poder independizarse. Desde el Tratado de París, Estados Unidos recibió en sus manos el poder de definir el status político de Puerto Rico. Este tratado fue hecho el 10 de diciembre de 1898. Hoy día estamos en septiembre 2009. Puerto Rico lleva esperando 111 años y aún el asunto del status político no está resulto. Lo encuentro lamentable como las personas que escribieron la carta confían en que E.U ayudara a P.R., tal como lo hizo con las Islas Filipinas y Cuba, a reconocer la independencia. Esta carta fue escrita el 15 de agosto de 1943. Han pasado 66 años. El reloj sigue sonando y P.R. aún sigue esperando.

    Me gusta

    Comentario por Giovanni Naula Lema — septiembre 10, 2009 @ 1:22 am | Responder

  2. La carta nos presenta otro partido liberal que está exigiendo independencia con tácticas no violentas y de una forma peculiar. Digo peculiar porque esta personifica a Puerto Rico y no solo eso, dice que la isla por ley natural del mundo tiene que ser libre y la libertad es la independencia. Para justificar esto, presentan el principio de Derecho Internacional Americano de que ninguna nación americana puede tener colonias en América, lo cual dice que los Estados Unidos está violentando su propia ley. Con esto, ellos piensan que tienen todo el poder para convertir a Puerto Rico en una república; obviamente todo esto en amistad económica con los Estados Unidos y todos los otros grandes intereses del mundo.

    Ahora veamos porqué es que este movimiento fue pensado a medias. Primeramente, buscado una separación de Estados Unidos por medios pasivos jamás le va a funcionar, mas oportunidades tenían los radicales violentos. El otro fallo que le vimos a esta carta fue el hecho que trataron a Puerto Rico como una persona que tenía que ser libre. Si esto por alguna razón fuera cierto, una persona es libre, por lo tanto es libre de escoger entre ser república o estado. Por suerte esto no es cierto, sino tendríamos que aceptar las otras infinidades de locuras del mundo. Cierto que para ese tiempo las personas no veían ser estado como algo normal, pero esos tiempos eran épocas de cambio. Al fin y al cabo, ni una ni la otra, Estados Unidos se pasó de listo y lo que hizo fue darle un diferente nombre a la colonia, solo para brincarle por encima a la principio de Derechos. No son listos, casi nada.

    Me gusta

    Comentario por Roi A. Lynn Hernández — septiembre 15, 2009 @ 3:46 am | Responder

  3. Me llama la atención la gran cantidad de prominentes políticos del Partido Popular Democrático que firmaron esta proclama. Quizá nadie se imaginaría la virazón que Luis Munoz Marin aplicaría a las simpatías independentistas dentro del PPD años después.

    Me gusta

    Comentario por Harold Marquez Tirado — septiembre 21, 2009 @ 12:16 am | Responder

  4. Básicamente en esta proclama se reflejan las ansias de varios sectores de Puerto Rico en querer reconocer que ya era hora de que la isla terminara con el régimen de gobierno que no emanaba de la voluntad del pueblo y que era un derecho de que Puerto Rico se constituyera como un país libre y soberano. Esta proclama veía en la independencia un fin necesario para que la isla desenvolviera su cultura, economía y bienestar del pueblo. En otro sentido, ellos consideraban que el estar unidos todavía a Estados Unidos representaba de alguna manera una barrera o un obstáculo ya que Puerto Rico no tenía la suficiente autoridad para desarollarse mejor y afrontar sus problemas fundamentales si seguía viviendo bajo la sombra de Estados Unidos. Cabe recordar que todo esto lo querían en términos de amistad con Estados Unidos y que se relaciona mucho con el concepto Bolivariano ya que ellos querían a Puerto Rico independiente pero no totalmente solo, sino que independiente pero manteniendo relaciones con otros países.

    Me gusta

    Comentario por Jean C. Díaz Torres — septiembre 21, 2009 @ 2:53 am | Responder

  5. Según esta proclama el pueblo de Puerto Rico tenía derecho y voluntad de proclamarse como pueblo libre y soberano de lo cual no tenían pruebas y a simple vista se siente que es un lema político. También alude a que pudieron mantener su nacionalidad bajo el dominio de E.U. lo cual es trivial ya que nuestra cultura se formalizó cuando estuvimos bajo el mando de España por 400 anos y por tanto no iba a ser fácil cambiarla.

    En esta proclama se recurre a la carta del atlántico y al derecho natural de un pueblo a ser libre. Pero que libertad? es absurdo hablar sobre esto cuando era trivial que en un futuro todo recaía en una dependencia y la creación de “una nueva soberanía”. Otra ves se ve que este documento tenia miras a aglomerar masas.

    Aquí se deja ver públicamente el deseo de posponer el estatus político del país y “resolver” primero los problemas económicos y sociales del pueblo. Esto definitivamente fue apoyado por las clases obreras y demás del país ya que durante ese tiempo se estaba pasando una encasez a causa de la guerra.

    Se habla de disolver la industria (azucarera) para así asegurar el crecimiento de la justicia social en el país donde cada poblano debía ser un capitalista. Durante todo el documento se menciona la palabra “coloniaje” aceptando que P.R. había estado subordinado a los deseos de E.U. y que ya era tiempo de un “cambio”.

    Y en fin se dice de un estado soberano en amistad con E.U. Como lo antes mencionado, esto para mi persona no tiene lógica. En la vida uno siempre tiene “lo mejor de un mundo” no “lo mejor de los dos mundos”. Pero se mantiene la esperanza que P.R. reciba su independencia lo cual sería imposible después de haberla pospuesto. Presentar a E.U. como la soluciona todos los problemas, lo cual fue la solución que nos llevó al “mantengo” o interdependencia o en realidad una sola dependencia.

    Me gusta

    Comentario por Iván Torres (Grupo #5) — septiembre 21, 2009 @ 4:31 am | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.