Partido Nacionalista de Puerto Rico. Documentos. Carta de José Monserrate Toro Nazario a Irma Solá, 31 de mayo de 1939. Epigrafía, transcripción y edición del Dr. Rafael Andrés Escribano. CPR 324.27295 T686c. Colección Puertorriqueña. Universidad de Puerto Rico: pág.100-101.
Fragmento 8: Los comunistas han sido consistentes
Tengo a la vista ejemplares del Daily Worker, del 25 y el 26 de febrero de 1936 –de los días que siguieron a la muerte del coronel Riggs y al linchamiento de Beauchamp y Rosado. El primero tiene un titular a ocho columnas:
“La policía de Puerto Rico inicia el régimen de terror después de las muertes.” El subtítulo, a dos columnas, dice: “Dos abatidos a balazos…” No tengo espacio ni derecho para traducir el despacho a continuación de esos titulares. Bastará que le diga que nada se publicó en Puerto Rico, a favor del nacionalismo, que sea comparable con ese despacho. Los comunistas han sido consistentes con nosotros.
El segundo número del Worker tiene otro titular a ocho columnas: “La infantería de marina a toda marcha hacia Puerto Rico para respaldar el terrorismo oficial.” Traduzco un epígrafe a una columna: “Se hace responsable de las massacres al gobernador imperialista.”
Un editorial de ese número del Worker recalca:
“Dos hombres fueron linchados el domingo en Puerto Rico, por una policía dominada por los norteamericanos, como el punto de partida de una campaña (terrorista) para exterminar el movimiento de liberación nacional en la isla.
“Todo el mundo sabe que nosotros los comunistas no tenemos nada en común con el método del terrorismo individual, del asesinato político. La muerte del coronel Riggs. Jefe de la policía en Puerto Rico, no ayuda en nada al movimiento de liberación. Solamente la acción de las masas, organizadas y disciplinadas para la lucha colectiva, pueda emancipar al pueblo portorriqueño de las garras del imperialismo yanqui.
“Pero la muerte del coronel Riggs está siendo utilizada por el imperialismo norteamericano para pedir la disolución del Partido nacionalista de Puerto Rico. ¿Pueden los socialistas en Estados Unidos permanecer en silencio cuando un hombre como Iglesias se suma al coro de ladrones? ¿Puede el pueblo de Estados Unidos permanecer en silencio ante esta exhibición de la política del Buen Vecino de Roosevelt en Puerto Rico? ¿Buen Vecino?
Buenos linchadores…”
¡Benedicto XV! ¡León XIII! ¡Tratado de Rusia con Estados Unidos! ¡El doctor Lanauze! ¡La carta de Cuba! ¡Los descontentos! ¡Don Ramón Medina Ramírez!
Comentario:
El último argumento de Toro Nazario para documentar la solidaridad de los comunistas de Estados Unidos y los comunistas en general con el Partido Nacionalista, tiene que ver con la reacción de aquellos ante el asesinato de Elías Beauchamp e Hiram Rosado en el cuartel de la policía el 23 de febrero de 1936 tras la ejecución del Coronel Elisha Francis Riggs, Jefe de la Policía Insular. Los voceros comunistas hicieron hincapié en que el respaldo no debía interpretarse como un apoyo al “método del terrorismo individual, del asesinato político”.
El magnicidio, el tiranicidio o el regicidio, sugerían demasiado el terrorismo que los comunistas soviéticos asociaban entonces al trotkysmo, igual que antes habían ligado a los actos del capital y el capitalismo. Con actos como aquel se le ofrecían municiones al Estado y al Imperialismo, para justificar su agresión al Nacionalismo. Los comunistas argumentaban que ese tipo de acción dañaba más que adelantaba la causa de la independencia y que el camino de la emancipación dependía de la lucha de masas de la cual el Nacionalismo parecía alejarse. Aunque nada garantiza que un giro en las tácticas de combate hubiese alterado el papel del Partido Nacionalista en la lucha por la independencia, lo cierto es que el asunto de la violencia individual, ocasionalmente suicida de los nacionalistas y sus comandos, no adelantó la causa de la libertad política en aquel contexto.
- Mario R. Cancel
- Historiador y escritor



